Durante los últimos dos años el discurso fue el mismo en cada evento, cada webinar y cada propuesta comercial: la inteligencia artificial iba a nivelar la cancha para las pequeñas y medianas empresas. La semana pasada, GS1 México presentó la octava edición de su Barómetro GS1: Fabricantes PyME de la Industria de Consumo y el resultado obliga a matizar el entusiasmo: las PyMEs mexicanas ya creen en la IA, ya compran tecnología… pero todavía no ven ese gasto reflejado en ingresos ni en margen.
El dato: 88% cree en la IA, el retorno aún no aparece
El estudio, levantado con 530 empresas fabricantes proveedoras del retail en distintas regiones y sectores del país, encontró que 88% de las PyMEs considera que la inteligencia artificial, el comercio electrónico, el análisis de datos y la automatización serán tecnologías importantes o decisivas para su crecimiento en los próximos tres años.
El problema está en la siguiente línea del reporte: la investigación evidencia una brecha entre la adopción tecnológica y el retorno de inversión. Las organizaciones implementan herramientas digitales, pero esas iniciativas todavía no incrementan sus ingresos ni sus márgenes de utilidad. Dicho en corto: se está comprando tecnología sin cosechar resultados.
El contexto no es de crisis, al contrario. Ocho de cada diez PyMEs fabricantes califican su situación financiera como buena o excelente, frente al 63% que reportaba esa percepción en 2018: el mejor momento del sector en ocho años. Aun así, solo 16% se ubica en una etapa de crecimiento sostenido y 66% reconoce que todavía tiene margen para fortalecer su salud financiera. Hay dinero para invertir; falta convertir la inversión en resultados.
La brecha no es tecnológica, es de adopción
GS1 México es explícito sobre las causas por las que la inversión tecnológica no se traduce en rentabilidad:
- Falta de capacitación: la herramienta se contrata, pero nadie enseña al equipo a usarla dentro de su proceso real.
- Resistencia cultural al cambio: si el personal percibe la IA como amenaza o como carga extra, vuelve al método viejo en cuanto nadie lo observa.
- Tiempo de maduración: las herramientas necesitan meses para asentarse en la operación, y muchos proyectos se evalúan (o se cancelan) a las pocas semanas.
Después de 30 años implementando software en Sinaloa, en EDISAS vemos el mismo patrón: los proyectos rara vez fracasan por el software, sino porque nadie definió quién es responsable del proceso, con qué datos se alimenta y contra qué número se mide el éxito.
Dónde sí se está moviendo la aguja
El Barómetro también muestra que la estrategia competitiva de las PyMEs fabricantes ya no gira solo alrededor del precio: ahora pesan la calidad, la eficiencia operativa, la logística, la omnicanalidad y la expansión a canales digitales. En comercio electrónico, 46% de los fabricantes considera que vender por internet es “muy importante”, y la distribución de canales confirma el cambio: 40% vende en negocios locales o regionales, 37% ya usa marketplaces, 21% coloca producto en supermercados y 18% opera con mayoristas.
Ese es justo el terreno donde la IA rinde para una PyME: no en proyectos espectaculares, sino pegada a la operación que ya existe. Responder cotizaciones y mensajes de clientes con asistentes conectados a tu catálogo real; clasificar y priorizar pedidos; detectar quiebres de inventario antes de que ocurran; limpiar y estandarizar la información de producto que exigen las cadenas comerciales y los marketplaces.
Un plan de 90 días para cerrar tu propia brecha
- Elige un solo proceso con dolor medible. Cotizaciones lentas, devoluciones o captura manual de pedidos: uno, no cinco.
- Fija el número antes de contratar nada. “Bajar de 48 a 8 horas el tiempo de respuesta” es una meta; “usar IA” no lo es.
- Ordena tus datos primero. Catálogo, códigos, precios y existencias consistentes. Sin eso, cualquier modelo te dará respuestas equivocadas con mucha seguridad.
- Capacita a quien hace el trabajo. Dos horas de entrenamiento por rol valen más que la versión premium de la licencia.
- Da tiempo de maduración y revisa a los 90 días. Si el indicador se movió, escala; si no, cambia el enfoque, no la herramienta.
Lo que viene: tus datos de producto serán el activo
Hay otro motivo para poner orden ahora. GS1 prepara la transición global hacia los códigos 2D, que a partir de 2028 permitirán integrar en un solo símbolo funciones que hoy están dispersas, con mucha más información asociada a cada producto. Para tu empresa, la calidad de tus datos —trazabilidad, lotes, fichas, imágenes— dejará de ser un trámite para volverse condición de entrada a las cadenas y plataformas donde quieres vender. Y son esos mismos datos los que alimentan cualquier iniciativa de IA.
Las PyMEs representan más del 95% de las unidades económicas del país y generan 41.5% del empleo nacional. La conclusión del Barómetro aplica igual para un fabricante de consumo en Culiacán que para una empresa de servicios: comprar tecnología ya no diferencia a nadie. Lo que diferencia es la capacidad de adoptarla, medirla y sostenerla. Si en tu empresa hay licencias pagadas que nadie usa, ese es el mejor lugar para empezar antes de firmar la siguiente.

Fuentes
- Pymes apuestan por la tecnología y comercio electrónico para competir, pero el retorno financiero aún no despega: GS1 México — InfoChannel
- Logística y digitalización, retos de las pymes mexicanas: GS1 México — T21
- GS1 registra la mejor salud financiera de las PyMEs en ocho años — Retailers.mx
- La nueva tríada digital de las PyMEs: IA, ecommerce y Códigos QR — Mundo Ejecutivo




